Kaviraj Ashutosh Bhattacharya nació,
el 17 de marzo de 1917, hijo y nieto de una familia de famosos
doctores bengalíes, en medicina ayurvédica. Desde niño
mostró un interés especial por los instrumentos de
percusión, por lo que comenzó, a los ocho años,
su formación musical en pakhawaj, instrumento de percusión
del sur de la India. Unos años después, escucha en un concierto
a Ustad Kanthe Maharaj, uno de los grandes intérpretes de
tabla de Benares Gharana, y decide que quiere aprender tabla
con él. En 1938, a los 21 años, comienza a ser reconocida
su gran destreza como tablista, realiza su primera actuación
como acompañante del gran maestro Ustad Allaudin Khan, llamado
"el abuelo de la moderna Música Clásica India" y conocido
en occidente por ser el guru de Pt. Ravi Shankar (de quien
Kaviraj fué compañero en la escuela), al igual que
Ali Akbar Khan (hijo de Allaudin) y Nikhil Banerjee.
Siguiendo los pasos de la tradición familiar, viaja a Delhi
para atender sus
estudios de medicina Ayurvédica, en el Ayurvedic College,
durante 5 años.
Al mismo tiempo que acude a clases, estudia y hace prácticas
en la clínica de su maestro, mantiene su practica de tabla,
da clases los domingos, además de
actuar en conciertos y en la All India Radio con Ravi Shankar,
Ali Akbar Khan y Vilayat Khan, entre otros…
Después de completar su carrera, regresa a Varanasi, donde
abre su propia
consulta médica. Allí continua profundizando en el aprendizaje
de la tabla con su Guru, practicando alrededor de 6 horas
diarias, además de seguir dando
conciertos e impartiendo clases, de tabla, a un gran número
de discípulos.
En este momento de su vida es cuando decide que la medicina
será su profesión y la música su pasión, por lo que nunca
recibe dinero por sus actuaciones. Por ello no ha realizado
ninguna grabación profesional, aunque quizás, se puedan encontrar
algunas grabaciones en los archivos de All India Radio.
Una de sus creencias es que la música debe ser una experiencia
divina, que
sólo puede surgir después de años de intensa práctica y devoción.
La música
debe ser como una ofrenda a Dios y hay que dejar que la inspiración
aparezca espontáneamente, lo cual, solo puede ocurrir cuando
uno esta completamente
libre y en comunión con su instrumento, debido a una
práctica intensiva y una devoción intensa. A menudo comenta
que la música clásica India actual es muy ostentosa, rápida
y difícil, pero carece de la profundidad de antaño... |
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Mi guruji Pandit Ashutosh Bhattacharya
con su guruji Pandit Khante Maharaj
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